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Nuevos supermercados

Tónicos para rejuvenecer. Botellas de cristal opaco. Cremas anti celulíticas, anti estrés, anti caída del cabello, anti manchas, anti tú. Jabones que huelen a níspero, a coco, a fresa. Mantequillas para hidratar el dedo gordo del pie. Ungüentos para las patas de gallo, los ceños fruncidos, los ojos cansados. Vitaminas, reconstituyentes, revitalizantes. Frascos brillantes como …

Gris lluvia

A veces una no puede soportarlo y se echa a llover. Con rayos y truenos y esa sensación de tristeza suspendida en el silencio de los árboles. Porque siempre callan. Permanecen erguidos, con las ramas alicaídas. No se atreven a mirarla a una. Y llueve. Llueven. Llovemos. Huele a lana mojada, a pies húmedos en …

Amarillo

El paisaje estaba cargado de amarillo. El sol, la piedra, el barro, las cañas, las rocas, la arena. Las caras tensas, las ropas sucias. Luego sonó el primer disparo y todo fue rojo.

la capital del mango y del olvido

Esto son solo huellas… las de mi próximo proyecto. He necesitado dos años, una crisis, un viaje y cientos de picadas de mosquito para querer retomarlo. Ahí van las primeras letras: «San Carlos es la capital del mango, del mosquito, del olvido. Recuerda vagamente a una urbanización olvidada, con sus aceras comidas por el monte, …

Círculos viciosos

El tren de las 20.15 huele a sudor, a comidas mal digeridas y pies cansados en calcetines viejos. Brazos cruzados, ojos cerrados, bolsas de plástico. Es martes, el miércoles es un desierto y tras sus dunas, el jueves, eterno el viernes, ya casi llegamos. Y luego el sábado, un suspiro y esa clienta que no …

Los muertos

Hoy me pesan más los muertos. La silla de ruedas frente al ventanal; el olor a orín y naftalina; las cerezas del árbol que talaron. Los libros de guerras (y de penas). El sol de un patio al mediodía, las sillas blancas, los naipes viejos. Hoy me pesan más mis muertos. (a ellos, que me …

Han llegado los fantasmas

Agua negra, niebla blanca. Y en mitad de ambas, un carguero viejo y oxidado viajando de melancolía en melancolía. Avanza despacio, con la quilla verde hundida en un magma denso. La niña que vomita tras las comidas mira por la barandilla. Las gallinas picotean el suelo sucio de la pequeña letrina. Por la noche chillan, …

Perdido jazz duet

Algún día, en alguna plaza, mientras los niños corran a abrirse la cabeza sobre el pavimento gris y las madres miren el rojo, rojo, rojo de la sangre negra y los coches hagan sonar sus bocinas y las palomas revoloteen sobre viejas que llevan medias, algún día, nos volveremos a encontrar. Pero no será como …

El sueño de los virtuosos

Siempre que viajaban juntos ella caía dormida en los primeros cinco minutos. Él no decía nada, se limitaba a conducir con la vista fija en un horizonte de carreteras secundarias y mosquitos aplastados en el parabrisas. A veces ella cabeceaba, sobresaltada por un giro inesperado del volante o el carraspeo seco de la radio al …