Encuadernaciones

un buen lugar

Fue un relámpago de lucidez. Las mesas de metal, los servilleteros viejos, las pringosas botellas de ketchup bajo las luces mortecinas de los fluorescentes: aquel era un buen lugar para pelearse hasta las últimas consecuencias.

Facebook Twitter Linkedin Mail Pinterest

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *